Qué hace una pulida de verdad
La opacidad de una pintura vieja casi nunca es la pintura gastada: son miles de rayones finos del lavado que dispersan la luz en vez de reflejarla. La pulida con máquina rebaja esa capa microscópica y la superficie vuelve a reflejar parejo.
Es un trabajo de paciencia y de criterio: pulir de más adelgaza el barniz y no se puede devolver. Por eso se hace midiendo y por paneles, no pasando la máquina de una.
El interior pesa más de lo que parece
La limpieza profunda de tapicería, techo, alfombras y plásticos cambia por completo la sensación de un carro, sobre todo si se va a vender. Un interior restaurado es lo primero que nota quien se sube.
Antes de vender el carro
Si va a vender, el detailing es de las inversiones que más se recuperan. Un vehículo que brilla, huele limpio y tiene los plásticos restaurados se vende más rápido y se negocia mejor que el mismo carro sin preparar.