Medir antes de reparar
Cuando un vehículo llega chocado, lo primero es saber qué se movió. Tenemos bancada de enderezado y juego de medición de estructura: con eso se compara la geometría del vehículo contra las medidas originales y se sabe exactamente qué hay que corregir y cuánto.
Esto es lo que separa un trabajo que se ve bien de uno que además quedó bien. Un carro enderezado a ojo puede quedar impecable de lámina y seguir comiéndose las llantas de un lado, tirando al frenar, o respondiendo mal en el siguiente golpe.
Si va por aseguradora
Trabajamos con aseguradoras y coordinamos el proceso directamente: el peritaje, la aprobación de los trabajos y el suministro de las partes. Usted no tiene que ir y volver entre el taller y la aseguradora llevando papeles.
Durante la reparación le avisamos por WhatsApp en qué va el vehículo y le pedimos aprobación si aparece algo que no estaba en el presupuesto inicial. Nada se hace sin que usted lo sepa.
Después de la latonería viene la pintura
La lámina reparada tiene que quedar invisible, y eso depende de la pintura. Como hacemos las dos cosas en la misma sede, el panel reparado pasa directo a preparación y cabina sin salir del taller ni esperar turno en otro lado.